AMC Mad-Men-el-final-analisis

Published on mayo 18th, 2015 | by Sara Bureba

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Mad Men: análisis del final del dios de Madison Avenue

Las personas son muy variadas en sus gustos, y al igual que con el vestir o con el comer, cada uno manifestamos nuestra preferencia por una clase determinada de final.

En mi caso me gustan los finales cerrados y coherentes. Me gustó el final de The West Wing y el de Parks and Recreation, me entusiasmaron los finales de The Shield o A dos metros bajo tierra (los dos mejores finales de la historia de la televisión, in my opinión); pero solo, hasta hoy, había un final que me dejó perpleja mosqueada y defraudada, el de Los Soprano. Lo malo es que Weiner venía de esa cantera y ha repetido el esquema de David Chase. No me refiero en forma, sino en fondo, otro final extrañamente abierto. Se que me argumentareis que ambos son ya de pleno derecho historia de la televisión, pero como he dicho estos temas son muy personales y este, tras años escribiendo sobre esta serie, es un post muy personal.

Por ello seré brutalmente sincera: No me ha gustado el final de Mad Men. Y no pasa nada por ello.

En principio comprendo a Weiner buscando un equilibrio con el slogan “ya que no voy a explicar nada de Don, cierro el resto de historias”; comprendo la intención pero no me gana. Me alegra que Roger encontrase a alguien tan intenso como él, que Joan (como predije) haya rechazado un marido por un futuro profesional, y hasta me alegra que el nuevo Pete Campbell, mejorado gracias al corazón que le dio el mago de Oz, haya triunfado en la vida. Hasta ahí acepto la parte de morralla montada sobre finales pseudofelices. La parte que me rechina es la del resto.

Permitidme un miniparón para deleitarme un segundo en Meredith, que terminó siendo un personaje muy útil para soltar verdades, que pena no haberla descubierto antes. Una joya la muchacha.

En lo concerniente a Sally el final es descorazonador, pero muy coherente con su arco dramático. En un universo cuajado de enfants terrible, Sally ha tenido que crecer a marchas forzadas, y ha terminado demostrando quien era la adulta, y a quien, desde ese momento le iba a caer la carga de sus hermanos. Quizá esa maternidad autoimpuesta le salve del victimismo de cualquier hijo de familia disfuncional, pero sigo aventurando muchas horas de terapia en la vida de esa cría que hoy tendría la edad de mis padres. Larga vida Sally Draper, fuiste la única niña no fusilable de la edad de oro de la televisión.

Pero si con Sally acepto los misteriosos caminos de Weiner, con Peggy tengo muchas reservas. No me parece demasiado coherente el cambio de rumbo repentino del personaje, pero quien soy yo para opinar, los humanos somos raros, incomprensibles y falibles. Para mi gusto es un giro de guión demasiado forzado que podía haberse alimentado en los últimos episodios, en los que además Peggy no tuvo demasiada cancha. Tras múltiples temporadas de tensión cero, pasar del colegueo al amor profundo me parece cuestionable, pero ¡eh!, esta es mi opinión.  Suelo emocionarme con los finales felices, pero este no era lo que esperaba. Creo que me hubiese hecho más feliz si se le hubiese declarado Michael Ginsberg, recién salido del manicomio, con el pezón que le quedaba libre.

Solo espero que mi chica favorita no llore largamente en el futuro catódico el haber elegido, de la forma más abrupta y absurda a un tipo que no le llegaba ni a la suela del zapato. Larga vida Peggy, fuiste el cristal en el que nos miraríamos las generaciones siguientes, y sí, también cuando renunciaste a un trabajo mejor por amor, eso también, 40 años después, se sigue haciendo.

Y, ¿por dónde empezar con Don?

Sin duda el episodio fue su deceleración. De conducir a 200 kilómetros por hora en el desierto a la mantita de yoga no hay unas semanas, hay siete temporadas de televisión. Reitero que me pareció forzadísima la forma de terminar en el retiro hippie, hubiese sido más creíble llegar allí persiguiendo por ejemplo a Megan, pero tendremos que comprar.

Debo destacar las despedidas de los personajes femeninos con Don a través de llamadas “person to person” llamadas personales con Sally, Betty y Peggy, las tres mujeres más importantes, quizás, de nuestra historia, porque, no nos engañemos, la serie se llamara Mad Men, pero sus personajes más brillantes siempre fueron sus mujeres. Por eso Don dedica unos instantes de su última destrucción, de su última inmolación personal a charlar con cada una de ellas. Con Sally comprende que ha logrado no importar en su vida, con Betty comprende que no tiene cabida en la vida del resto de sus hijos y a Peggy, su último alma afín, le confiesa todos sus pecados para recibir la absolución final. Abandonado por la hija y la madre, solo su amiga y hermana le tiende la mano, en la llamada a larga distancia más cercana de la historia.

Lo increíble es ver como tras esas llamadas Don no retorna. Ni tras conocer la realidad de Betty de labios de Sally, ni tras escuchar la verdad sobre su incapacidad como padre, ni tras ser atracado por una mujer a la que no importaba, ni tras ser abandonado por la única persona viva que le conocía antes de ser Don Draper.

Don retorna, o eso parece mostrarnos, tras comprender que no es el único pobre diablo que se siente mal con su vida, solo aún rodeado de una multitud, vacío aún rodeado de posesiones. Él es simplemente un hombre más con sus problemas, y a través del sufrimiento está conectado con el resto de almas.

Es la caída definitiva del dios de Madison Avenue para convertirse en un hombre, es el final de Draper como bastión del capitalismo atroz sin corazón que se considera mejor que el resto, ahora, tras expiar los pecados de los que él mismo se acusaba, y aceptar su falibilidad, puede ser un individuo más y apelar al corazón de sus congéneres.

Mad-Men-hippies-Coca-Cola

Quizá ahora el amor deje de ser una excusa para vender medias, o quizá simplemente la nueva espiritualidad de Draper se limite a ser una excusa para que compremos Coca-Cola.

Como dijo algún sabio de los que en el mundo han sido, lo importante no es el destino, no es saber si Draper se volvió hippie o es el enésimo disfraz con el que se cubre, sino que lo que se debe disfrutar es el camino y es con lo que me quedo.

Pensad conmigo en el camino recorrido, quedaos con ver crecer a Sally Draper al mismo ritmo que las caderas de Joan; con ver retroceder la línea de entradas de Pete Campbell y con ver morir a pares los matrimonios de Don y Roger; con beber sus excesos y fumar sus mentiras; con amar cada plano, adorar cada sutil metáfora, descifrar todas y cada una de sus obtusas claves. Hemos disfrutado viendo como los cambios en el mundo afectaban a todos menos a Draper porque él no era real, era una invención escondida en el slogan de su personaje impostado.

Quizá al final el pasado, como le explica Stephanie, no se puede dejar atrás y termine volviendo a nuestras mentes para quedarse.

Quizá el pasado fue mejor, o no.

Quizá lo último que recuerde fue este final con sabor a decepción, simplemente porque esperaba más.

Quizá ese fuese el deseo de Weiner, el dejarnos a todos con esa sensación de insatisfacción vital y ansia de más, de la que adolecían los habitantes de ese universo de cemento y mentiras llamado Madison Avenue.

Quizá logró el paso final de la televisión, convertirnos por unos minutos en otro personaje, en otra sombra cayendo al vacío.

Hola soy Sara y no me gusto el final de Mad Men, pero no pasa nada.

Ya no nos leemos

-S-

P.D. Este post va dedicado a todos los que lleváis desde la quinta temporada leyendo mis reviews. Me encantaría saber vuestro nombre, y que habéis estado ahí todo este tiempo, me haría mucha ilusión leer de vosotros en la zona de comentarios. Igualmente, lo hagáis o no, muchas gracias por tolerarme.

P.D.2 ¿No os dio pena la pobreza de la escena de amor de Peggy? A mi mucha, esperaba algo mejor para ella que una conversación telefónica que se va de las manos. Cierro la sección crónica rosa.

P.D.3 Creo que la razón fundamental de que no me gustase el final es porque la cancioncita de coca-cola la cantábamos de niña en el colegio de monjas y aún no superé mis traumas, así que, que se prepare Sally Draper.

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About the Author

Naci 5 dias despues del primer gran acontecimiento televisado en directo, el 23-F y eso me convirtió en teleadicta sin remedio. A los 11 años perseguia al Doctor en Alaska en sus cambios de horarios y me escondia para ver Twin Peaks; Mulder me enseño a creer,Buffy a pelear, y los chicos de Friends que se puede ser niño hasta los treintaytantos. Hoy, de día soy funcionaria como Leslie Knope y de tarde soy creativa como Peggy Olson, solo que en vez de anuncios escribo reviews de mis series favoritas para vosotros. En twitter comento series como @aleyt1 y podeis leerme tambien en mi blog personal http://entuserieoenlamia.wordpress.com/


10 Responses to Mad Men: análisis del final del dios de Madison Avenue

  1. Yomismo says:

    Perdona pero creo que no has interpretado bien el final de Don.

    Mientras está con los hippies meditando le sale la sonrisa de que tiene una idea… Y resulta que es para el anuncio más famoso de Coca-Cola de la historia.

    Lo que insinúa Weiner es que vuelve a McCann y crea uno de los anuncios más famosos de la historia.

  2. Javier says:

    Lo bueno de este final “abierto” es que cada uno lo interpreta como quiere, a lo largo del capítulo vemos como se cierran todas las tramas de cada personaje, y claro, sabes que por ahí van a andar los tiros. Particularmente a mi me ha gustado porque (y lo mismo estoy loco) me da la impresión de que el viejo amigo Donald vuelve a la agencia con otro super anuncio para Coca Cola, de ahí justifico la sonrisa picara de haber tenido una gran idea con lo que estaba haciendo con los hippies y en esa conversación con Peggy esta le dice que si no quiere trabajar en coca cola y que lo recibirían con los brazos abiertos. Puede ser todo y puede que sea nada pero espero que lo hayáis disfrutado al menos lo mismo que yo, un saludo y bye bye, Birdie

  3. Un excelente final para La mejor serie de TV de la ultima decada – Que mejor final para Mad Men que el comienzo de una nueva era… Que mejor final para el mejor antiherooe de la tv que reencarnarnarse de nuevo creando la campaña de publicidad mas legendaria de la historia… un single que se repite cada navidad… solo podia haber salido de la cabeza de Don Draper :D

    feliz final Sara – es un total guiño a la industria publicitaria.
    http://www.trejoscomics.blogspot.com/

  4. Lady Lazarus says:

    Hola, soy Bea y a mi sí me gustó el final. Es curioso porque suelo coincidir con tus análisis…

    Para mi el final encaja perfectamente con la serie; pensé que iba a ser desconsolador y me iba a dejar echa polvo pero no, me dejó una sonrisa (como a Don) en los labios.

    Me dió un poco de pena que Peggy no se decidiese a unir fuerzas con Joan y fundar una empresa juntas, pero supongo que ella siempre quiso ir escalando posiciones en el mundo de la publicidad. Pero me alegro que Joan no se conformase con vivir de “jubiletas”.

    A mi me rompió esa conversación telefónica entre Don y Peggy… Buf…

    Y seguimos con Peggy (por si no se nota que me gusta su personaje); yo era y soy shipper de Steggy (me encanta la palabra, es como la abreviatura de strategy) y a mi me encantó la manera en que sucedió… Para mi fue como algo que surgió sin haberlo planeado, a veces las cosas pasan de la manera más tonta y no por ello son menos significativas…

    Ai Sally!!! Ella fue la que me dió más pena, la pobre ha ido madurando golpe tras golpe, para finalmente terminar haciéndose cargo de su familia de la que tanto quiso alejarse…

  5. Christian says:

    Cuando vi el final me sentí un poco desconcertado, pero claro, cuando me di cuenta que el comercial fue efectivamente hecho por Mc Cann en Febrero de 1971, una visión llego hasta a mi, mostrando el mosaico completo. Don Draper utiliza toda esa experiencia catártica para volver New York y hacer una de las publicidades mas icónicas de la historia. Si bien es cierto que el final es abierto, no hay espacio para mucha interpretación. La cantidad de antecedentes sobre la idea de Don tomando la cuenta de Coca Cola son múltiples durante toda la serie, incluyendo esa conversación final con Peggy, donde le dice que puede volver y trabajar con Coca Cola.

    Esa sonrisa final, tiene una connotación picarona, es como si de un momento a otro, después de una experiencia catártica se le viniera a la mente la mas genial de las ideas publicitarias. Incluso Jon Hamm en una entrevista para el New York Times, dice que finalmente Don Draper se reconoce a si mismo como un hombre de publicidad (http://www.cnnexpansion.com/lifestyle/2015/05/19/que-paso-con-don-draper-jon-hamm-resuelve-la-duda)

    SI tuviera que resumir el arco de Don seria el siguiente: Después de recorrer EEUU de este a oeste, Don Draper se da cuenta que la única forma de seguir adelante con su vida es exculpándose de sus propios defectos, miedos e inseguridades. Darse cuenta de que no hay nada de malo en no poder cumplir las expectativas de los demás. Que su abismo existencial es compartido por otros. Después toda la experiencia catártica de la terapia, se da cuenta que debe abrazar su naturaleza atormentada y aceptarse a si mismo como la persona que es; un monstruo publicitario. Es la metáfora del ciclo del Uroboros con el resultado inevitable de su personaje: Hacer una de las publicidades mas icónicas de la historia.

  6. Ana says:

    Me han gustado mucho tus reviews, y aunque no comparto al 100% tu análisis de este episodio tengo que decirte que me has dado un poco de aire porque tampoco comparto al 100% las opiniones de que ha sido un final redondo. En líneas generales me ha gustado, pero ha habido elementos que me han chirriado y mucho, así que Hola, soy Ana, el final de Mad Men me ha gustado a medias y no pasa nada.
    Espero seguir leyéndote en otros análisis de muchas grandes series que nos deben quedar por disfrutar.
    Un saludo!

  7. Ana says:

    Hola, leo todos tus análisis desde la quinta temporada!!
    A mi me decepciono el final de algunos personajes como Peggy, y no me gusto demasiado que el final de Don Draper fuera en una comuna hippie, esperaba algo mas.
    De todas formas he de decir que el momento del final de la sonrisa de Don con el anuncio de la Coca-Cola es para no olvidarse de el. Yo interprete de otra forma el final.
    Para los que habéis visto la película de la Naranja Mecánica recordareis que el protagonista al final parece que esta curado de sus perversiones, pero sin embargo, no es así, pues se imagina con una mujer.
    Pues creo que ocurre lo mismo con Don Draper, creo que cuando todos pensamos que el ya esta curado, en realidad no es así. Don Draper no ha nacido de nuevo, sino que ha renacido sobre lo que ya era. Esto lo pienso porque creo que lo que nos viene a decir el anuncio de la Coca-Cola, es que Don Draper se imagina el mejor anuncio de su vida, el anuncio de la Coca-Cola.
    Porque al fin y al cabo, esa era la felicidad para Don, y por eso sonríe. Y no porque haya cambiado y se haya vuelto hippie.
    Don Draper sigue siendo el mismo pero con el anuncio de su vida.

  8. Christian says:

    Weiner ya confirmo lo que todos imaginabamos, Don Draper hizo el comercial de Coca Cola

    http://www.formulatv.com/noticias/46395/creador-mad-men-matthew-weiner-final-serie/

    Lo que en fondo dice, es que desde un principio imaginaba a Don haciendo un anuncio para Coca Cola y a Betty con cancer, pero no fue hasta la 4 temporada donde ideo como llegar a ese final

  9. Araceli P says:

    Hola.

    En mi opinion la serie no pudo tener mejor final. Desde temporadas anteriores hemos visto la vida de Don en picada, y no solo la de él, si no la de los que estaban a su alrededor, sus matrimonios, sus hijos, su identidad, hasta su departamento poco a poco se le iba despojando al hombre que parecía tenerlo todo (recuerden la 1ra. temporada) pero que no era feliz.

    Y es que creo que todos le sentían un poco de afecto, el tipo que a pesar de todo, salvaba la situacion sacando algo bueno de lo malo.

    Así que el final donde se le ve “iluminado” y sacando de una mala situación algo extraordinario me parece lo mejor pensado para la serie.
    Se nos olvida que el tipo vende; nos vende ideas, productos, estilos de vida… que convencen, que nos atrapan… pero debió ser frustrante para el, no saber quien eres y no saber a donde ir y sin embargo no poder aferrarse a nada porque no tenia nada, más que lo mas preciado, lo que lo había hecho el hombre exitoso que era, su mente creativa.

    Así que yo creo que al final, se aferro a su mayor satisfacción lo que mejor sabia hacer. Crear el mejor anuncio (de los mas) famosos de una de las mejores marcas de la historia.

    Que mejor que un grande hiciera algo grande.

    El final de Don me gusta, quizá me encariñe con el personaje, pero después de toda la portada dura e identidad ambigua, verlo frágil, abierto y transparente es encantador; y era necesario para el, para su vida, regresar y hacer algo grande del que sentirse orgulloso.

    No se si sean pistas reales o producto de mi imaginación, pero el hecho de que no se haya tomado la cuenta de Coca cola antes, Joan probando coca (coca de verdad!), que haya visto a la mujer en aquel hotelito con bikini rojo, el que arreglo la maquina vendi de coca, el vestuario de la chica recepcionista… apuntaban claramente al final :)

  10. David says:

    Gran final!

    Aquí os dejo mi opinión, por si tenéis curiosidad ;)

    http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2015/05/always-coca-cola.html

    Saludos1

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