Continuum: la sorpresa del verano
Summary: La producción canadiense afronta sin miedo grandes preguntas de la ciencia ficción
4.5
Todos los veranos, con el final de la temporada regular, los seriéfilos nos vemos sorprendidos por alguna serie que, de primeras, puede no decirnos nada, pero que finalmente se acaba convirtiendo en una de esas ficciones que seguimos semana a semana, y con la que nos implicamos hasta niveles extraños. Este año la campanada no la ha dado una serie británica o estadounidense, sino la canadiense Continuum.
Estrenada el 27 de mayo, pronto se convirtió en el gran éxito de la cadena Showcase, e incluso a pesar de no contar con un argumento que en apariencia pudiera atraer a muchos espectadores. Continuum es una mezcla entre ciencia ficción y serie procedimental de investigación como CSI. La historia arranca en el año 2077, justo el día en que 8 terroristas van a ser ejecutados como pena por sus crímenes. Sin embargo, un dispositivo les permite trasladarse en el tiempo hasta 2012 junto a una agente de la ley, Kiera Cameron. Enfrentada a un mundo que no termina de entender, y con solo un aliado en el que confiar en esta nueva época, Cameron hará lo imposible por detener a los criminales que amenazan con cambiar la historia. Incluso, si es necesario, renunciará a su oportunidad de regresar a 2077, donde la esperan su marido y su hijo.
Con este punto de partida los guionistas construyeron una historia compleja y entretenida en la que los pequeños casos cotidianos iban no sólo dejando pistas sobre la trama principal y su desarrollo, sino que además nos ofrecían pequeños atisbos de cómo el mundo acabaría convirtiéndose en el de 2077 que nos presentan. Un mundo donde las grandes corporaciones se han hecho con todo el poder político y social, donde las libertades y las elecciones están cada vez más limitadas. Es esta estructura la que ha sostenido todo el entramado de Continuum a lo largo de sus diez capítulos de forma sólida y casi sin fisuras, sin miedo a enfrentarse a grandes preguntas que desde siempre salpican la ciencia ficción basada en los viajes temporales: ¿se puede viajar al pasado realmente o solo nos moveríamos a una nueva dimensión, a un universo paralelo? ¿Cuales son las consecuencias para el futuro de cambiar algo del pasado? Y es esta ausencia de miedo la que hace de Continuum algo especial.
En su primera temporada no ha resuelto todos los misterios propuestos, pero ha sentado buenas bases para hacerlo en la siguiente, o siguientes, temporadas. Ha puesto sobre la mesa teorías, conspiraciones y luchas de forma tal que, al acabar el último capítulo emitido, nos deja con ganas de más. De mucho más. Sin que por ello se trate de un final insatisfactorio, muy al contrario. Quizá su única pega está en el casting. Y es que para los seguidores de Expediente X es muy difícil ver la cara de William B. Davis como presidente de la corporación más importante del Vancouver de 2077 y no pensar inmediatamente en conspiraciones.





El único fallo de ‘Continuum’ es que se guardó todos todos los ases en la manga hasta la season finale. Le costó que la trama pillara carrerilla emitiendo capítulos bastante aburridos. El final ha sido muy bueno, así que esperemos que la renueven porque promete una interesantísima segunda temporada.
Pingback: The O.C, un serie de verano | Series de Bolsillo
Pingback: Continuum, temporada 2: renovación | Series de Bolsillo
Ganas de ver la 2a