The Newsroom, una serie muy quijotesca
Summary: Un piloto brillante que podría ser el inicio de una de las mejores series del año
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‘The Newsroom‘, la nueva serie de Aaron Sorkin para HBO ha despegado con un piloto memorable. La serie cuenta la vida que hay detrás de las cámaras de un programa semanal de noticias. Su protagonista, el presentador de este programa, está harto de la bazofia, los intereses empresariales, la falta de valentía y de que se sacrifique el auténtico periodismo por los intereses corporativos. Y es que el poder editorial que acaba teniendo un anunciante es vergonzoso en un país que se precia de portaestandarte de la democracia y libertad en el mundo.
Desde el primer momento queda clara esta postura, ya que la serie arranca con discurso que eriza los pelos, denunciando y humillando desde la razón humana a la América reaccionaria, costumbrista y republicana.
Aunque la historia gira en torno a Will McAvoy (Jeff Daniels) tratándose de una serie de Aaron Sorkin está claro que vamos a encontrarnos con una ficción coral. Junto a McAvoy encontramos entre otros personajes a Mackenzie, la productora ejecutiva, de corte radical y que ha tenido un pasado sentimental y tormentoso con el propio Will. A una asistente inocente que seguro tendrá mucho que decir y a Jim Harper, el nuevo productor joven pero muy preparado como demuestra en el capítulo piloto.
En el piloto de The Newsroom también hemos podido disfrutar de los famosos “walk and talk” que se repitieron hasta la saciedad en ‘The West Wing’, de conversaciones con gran fuerza y un desarrollo del capítulo tan vertiginoso que hace que el capítulo (de más de una hora de duración) se te pase volando.
El protagonista, Will McAvoy
A Sorkin se le ve el plumero, y a él le gusta que se le vea. Tiene un marcado pensamiento liberal y progresista. Lo que en España conocemos como “de izquierdas”, o dicho en términos yanquis, demócrata.
Pero no sólo él, sus personajes también lo son. Personajes a favor de un gobierno que vigile la acción de las empresas y regule sus actividades. Aunque para ellos la economía debe de ser vigilada por el estado, se muestran contrarios a regular asuntos de carácter personal, como la moral y las costumbres de los ciudadanos.
Personajes a favor de las luchas sociales, de la búsqueda de un mejoramiento de la comunidad y del establecimiento de medidas de bienestar social, en especial con la población minoritaria.
Los protagonistas de las series de Aaron Sorkin son además inteligentísimos, mucho más que los que les rodean, y son profesionales de inquebrantables valores que deben luchar contra los que no están de su parte a la vez que lo hacen contra sus demonios interiores. Vamos, un reflejo del mismo Aaron. De hecho se podría decir que son pequeñas versiones de él mismo, son mini-Sorkins.
Aaron Sorkin construye personajes idealistas, de esos que sólo habitan en los guiones pero que resultan extremadamente placenteros para todos aquellos que creen en una política más comprometida o en un periodismo más honesto y sincero: Jed Bartlet (The West Wing) estaba convencido de que podía cambiar la manera de hacer política. Matt Albie (Studio 60) de que existía otra forma de hacer televisión y Will McAvoy que parece estar empeñado en hacer un periodismo diferente del que conocemos.
Lo mejor de todo esto es que Sorkin te hace adorar a estos personajes y que además creas que una política, un periodismo, o en definitiva, un país mejor es posible.
Todo esto nos gusta. Nos gusta la idea de que alguien intente cambiar las cosas, aunque de momento solo sea en la ficción. Nos gusta refugiarnos en la sabiduría ajena y nos gusta pensar que esos personajes que Aaron Sorkin diseña para la pequeña pantalla, algún día también los podamos encontrar en el mundo real.
Temas reales
Uno de los puntos fuertes de la serie es que tratará noticias reales que han afectado tanto a Estados Unidos como al mundo en general. Está situada en 2010 y el piloto arranca con el derrame de petróleo de BP en el Golfo de México. Este caso fue muy sonado en EEUU, ya que una de las propuestas de Barack Obama que más resistencia encontró en el Congreso fue la relativa al cambio climático y la energía. Los acuerdos ya eran difíciles pero el derrame petrolero en el Golfo de México empantanó más las discusiones.
El discurso presidencial fue criticado por la oposición republicana como un intento de usar la crisis de BP para convencer a los ciudadanos hacia su política de energía limpia.
Los sucesos en el Golfo de México aliviaron las presiones de la oposición republicana y reforzaron la posición de quienes respaldan las llamadas “energías limpias” (solar, eléctrica y nuclear) y el uso más eficiente de los tradicionales hidrocarburos, con el objetivo de reducir la dependencia estadounidense del petróleo, sobre todo del importado. Este tema fue muy controvertido, y no es casualidad que Aaron Sorkin, uno de los demócratas más liberales, lo utilice para dar el pistoletazo de salida a su nueva serie.
Grandes expectativas
La serie promete y estoy seguro de que será una de las mejores series de los últimos años si HBO apuesta por ella sin hacer caso de lo que digan los unos y los otros como hizo con The Wire, serie que fue destrozada por muchos críticos después de ver un piloto que calificaban de “aburrido”.
Pero aunque el piloto de ‘The Newsroom‘ ha dejado con una sensación agradable, es pronto para decir si será la próxima ‘The West Wing’ o se quedará en el camino como ‘Studio 60’.






Debo confesar que la única razón por la que comencé a ver The Newsroom fue por Jeff Daniels, pero conforme avanza la historia me convenzo de que Aaron Sorkin continúa haciendo un excelente trabajo como director, vale la pena.
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